Os quiero dar las gracias…

Héctor Plácido dirigiendo a la Coral Monfortina

Coral Monfortina

 

Como sabéis, todo, absolutamente todo, gira alrededor del piano en mi vida. Sin embargo, hay una parcela en mi trayectoria profesional que no puedo obviar ni apartar: la dirección Coral.

Dirigir coros me aporta el equilibrio necesario entre soledad y compañía que requiere el desarrollo de mi vida artística. Dejo a un lado la buscada soledad del estudio del piano ,encerrado en mi pequeña torre de marfil, para ser uno más fundido en el todo de un grupo.

Necesito ambas actividades como el comer. De hecho, no podrían existir la una sin la otra en mi vida. Por una parte, creo que es muy sano y enriquecedor saber disfrutar en la vida personal y profesional de nuestro espacio privado. Un lugar donde dar rienda suelta a nuestros sueños y trabajos internos para dialogar con nuestro «compañero de escenario» (en mi caso el piano) y contarle nuestros anhelos.

Desde mi punto de vista y como siempre digo: Se trata de dejarte llevar y permitir que el piano te enseñe y te muestre una parte de ti, esa que tal vez desconozcas y que te sorprende a cada paso. «El piano sabe más de mí de lo que yo apenas podría sospechar…»

Pero…¿Quién de nosotros puede estar continuamente solo? Necesitamos a los demás. Creo que miente quien dice lo contrario. Como decía Franklin D. Roosevelt: » Si la civilización ha de sobrevivir, debemos cultivar la ciencia de las relaciones humanas – la capacidad de todos los pueblos, de todas las clases, de vivir juntos, en el mismo mundo en paz- «.

Un coro es un micro-cosmos, una representación a pequeña escala de como es la sociedad, la vida en común: diversa y en ocasiones compleja. Una agrupación coral debe ser ejemplo de convivencia, tolerancia, respeto y trabajo en equipo. Las diferentes individualidades se funden en un todo donde convergen hacia el resultado final. Por eso, amo esta parcela de mi vida. De ella aprendo y considero que en los muchos años que la llevo desarrollando he aprendido muchísimo  y quiero contaros algo.

Dedico, aún en la actualidad, una gran parte de mi tiempo a agrupaciones corales amateurs. Es una labor que desarrollo desde hace muchos años.

Un buen día, casi por casualidad, me ofrecieron dirigir una Coral y, lo que comenzó siendo un «hobby», acabó siendo un trabajo. Un mundo de expresión, crecimiento musical y personal para mí. Con el paso de los años, he desarrollado intereses y proyectos propios, pero parece que el universo me ha regalado la oportunidad de realizar paralelamente a mi trabajo como pianista un máster en la tierra. Un curso larguísimo que comencé con infinidad de asignaturas y profesores, algunos eran maestros; otros, compañeros de viaje. Con todos he tenido miles de vivencias y emociones en los recreos, miles de rosas y también espinas. Un máster donde he aprendido desde muy joven el valor de trabajar en equipo, comprender o intentar entender a cada persona con sus circunstancias y su pasado. He comprendido el valor del esfuerzo y que el tiempo de los demás es un regalo ya que jamás lo volverán a recuperar. He asumido que somos mortales, que un día nos marcharemos sin nada, tan solo con nuestras vivencias y enseñanzas junto a otras almas que la vida nos puso en el camino. He entendido que un director no tiene por qué  ser soberbio, autoritario, ni emplear el miedo como forma de gobierno. Por el contrario, considero que el verdadero líder  es aquel que potencia las capacidades del equipo, y hace brillar a la gente. He aprendido que ,como dice mi padre, uno de mis mas preciados maestros: «Buen trato y educación es el mejor proyectil directo hacia el corazón.»

A pesar de que no siempre es fácil lidiar diariamente con grupos de más de 30 personas, mi experiencia con ellos es inmensamente emocionante y enriquecedora. Es gente que te transmite una gran variedad emociones y sentimientos con una sola mirada, con un mensaje a tu móvil o una llamada después de un ensayo. Es un millón de sonrisas cómplices en el escenario. Es el sentimiento de verlos emanar cientos de emociones de sus cabezas y energía de sus cuerpos.

Es tan hermoso ver y experimentar como, con tu ejemplo y entusiasmo, eres capaz de transformar sus vidas. Cuando en realidad, lo que va, viene de vuelta, y a quien se la están transfigurando es a ti sin que te des cuenta. Esa es la magia de la vida, esto funciona así, como un frontón de paddle. Ésto es algo que deberíamos aprender los músicos profesionales de los grupos amateurs. Saber disfrutar con el simple hecho de hacer  música y compartiéndola con los demás sin caer en el típico juicio, crítica o comparación.

Hoy, os quiero manifestar mi más  profundo y sincero agradecimiento a las cuatro agrupaciones corales que dirijo: Coral Alborada de El Campello, Coral Villa de Santa Pola, Coral del Colegio Ángel de la Guarda de Alicante y Coral Monfortina de Monforte del Cid. Gracias a vosotras, mi máster ha avanzado mucho. No obstante,  aún no ha terminado y continuo  aprendiendo de todos y cada uno de vosotros.

Coral Alborada de El Campello dirigida por Héctor Plácido

Coral Alborada de El Campello

Coral Villa de Santa Pola dirigida por Héctor Plácido

Coral Villa de Santa Pola

Coral del Colegio Ángel de la Guarda de Alicante dirigida por Héctor Plácido

Coro del Colegio Ángel de la Guarda de Alicante

Se abren nuevos horizontes artísticos en mi vida pero tenéis un lugar privilegiado en mi corazón. Gracias y mil gracias siempre por haberme abierto las puertas de vuestros corazones. No podría  haber tenido mejores maestros.

Mil abrazos

Héctor Plácido.



14 respuestas a “Os quiero dar las gracias…”

  1. Finura y esposo dice:

    Cambio la palabra orgullo por la de satisfacción. Eso es lo que sentimos tus padres y que día a día nos regocijamos de tu talento y espíritu de trabajo.Tu eres como la fuente que necesita emanar el agua que calma la set de un publico que día a día te escucha con respeto y venera tu arte.

    • Héctor Plácido dice:

      Gracias padres por vuestras palabras. Sabéis de sobra cuanto estoy peleando, sin mirar lo que hace el prójimo, solo fijando mi atención en mi propio camino y progreso artístico. No hay otra. Gracias por estar ahí…
      Abrazos…

  2. Calali dice:

    Al leer todo lo escrito, no he podido por menos que emocionarme (y alguna lagrima ha caído) porque en el tiempo que te conozco, se que eres sincero y que todo lo que aquí has publicado, brota desde lo mas hondo de tú corazón. Comparto con tú padre esta sabia frase “Buen trato y educación es el mejor proyectil directo hacia el corazón” y por ello, quiero agradecerle a él por transmitirte esos valores, y a ti, por llevarlos a la practica.

    Creo haberte comentado ya alguna vez, que por tu forma de enseñarnos, por la forma de tratarnos, porque eres natural, sensible, poco dado a vanidades, y por tu carácter afable, es un placer estar bajo tu "batuta" También que espero podamos compartir ensayos y escenarios por mucho, mucho tiempo.

    Dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, y no quiero dejar pasar la oportunidad de mencionar a Marisa, pues creo que formáis un tándem genial. Todo eso unido hace de ti el ser estupendo que eres.

    Ya sabes, ¡NO CAMBIES!

    • Héctor Plácido dice:

      Gracias Calali por tu hermoso mensaje. Ya veo que eres una visitante asidua a mi página y eso es fantástico! Nuevamente gracias por tus palabras, que en última instancia son fuerzas para seguir progresando y nunca olvidar cual es el verdadero sentido de hacer música. Ser felices y hacer felices a los demás. Una especia de…consuelo…
      Abrazos mil!

  3. Manolo Fuentes dice:

    grade PROFE y ARTISTA me gusta tu comentario

  4. Asun (la guapa) ;) dice:

    Comparto las palabras escritas por Calali y ademas de un gran profesor, eres un gran ser humano.

  5. Magüi dice:

    Son reflexiones , vivencias y sentimientos d una persona madura q ya llevara muchos años a sus espaldas recogiendo experiencias y sabiduría del mundo.
    Por eso me sorprende tan gratamente y me siento tan orgullosa d tener un maestro q siendo tan joven sea capaz te tener esa riqueza interior q solo los mayores tienen el privilegio d adquirir por su puesto y queda demostrado esa profesionalidad q queda trasmitida y adherida a cada uno d nosotros .
    Seria muy sencillo decirte un gracias . Pero es algo mas que eso. Es un GRACIAS con mayúsculas y por siempre

    • Héctor Plácido dice:

      Muchas gracias Magüi! Efectivamente. Seré joven pero ya llevo a mis espaldas muchas vivencias a las espaldas. Ante todo es muy enriquecedor trabajar con personas. No siempre son rosas en el camino. Las espinas nos hacen aprender muchísimo. Muchas gracias de nuevo por tu comentario y espero que disfrutes de la página. Un abrazo enorme!

  6. Leyla dice:

    Todo lo que estoy descubriendo en esta tu página,lo encuentro de una gran brillantez, reflejas tu constancia y sensibilidad.
    Es extraordinario encontrar a personas con la elegancia que muestras en tus escritos.

  7. Juanjo dice:

    Tengo que decirte que las mejores horas de cada semana, son las que paso en los ensayos del Coro Villa de Santa Pola. Son unas horas que se me pasan volando, gracias a ti.

  8. Calali dice:

    En su día ya te expresé lo que me transmitió tú escrito, lo he vuelto a leer y no cambio ni una coma de el comentario que te dejé. Si alguien duda de la sinceridad de tus sentimientos y palabras, creo que poco te conoce… En el tiempo que yo te conozco he podido descubrir alguien que a pesar de su juventud es un trabajador incansable, siempre con una palabra agradable, de buen humor y con una sonrisa en el semblante. Asimismo pudiendo vanagloriarse de sus dotes como músico, eres la persona menos vanidosa que he conocido. Así que, quien no crea en la sinceridad de tus palabras, y los sentimientos que en ellas expresas, es quien tiene el problema. Como ya te he dicho ¡NO CAMBIES!

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